NUESTROS DOCUMENTOS

I. Nuestra Facultad hoy, se encuentra confortablemente adormecida del reflejo de un país que la necesita.

Esta noción de “isla abstracta”, desligada de los requerimientos de una sociedad  que la sustenta y de las reales cuestiones de discusión académica y profesional  en la Argentina de hoy, nos da una situación de absoluta atomicidad y la triste expectativa de futuras frustraciones.
Queremos una Universidad comprometida con nuestro presente de país, reconociéndose en su identidad histórica y nacional, posibilitando la generación de conocimientos académicos específicos que permitan articular un futuro distinto, insertando profesionales que sean parte de una realización colectiva.
Es en éste sentido, y en conmemoración del Bicentenario, que pretendemos volver a proponer, como siempre lo hicimos, el rol que debe desempeñar nuestra Facultad, comprendiendo y reivindicando el papel que jugó el Peronismo a lo largo de 63 años de historia que tiene la facultad.   
Vayan como ejemplos el espíritu de realización colectiva que lleva a que en septiembre de 1947, nuestra facultad pasara de ser “Escuela” para transformarse en “Facultad de Arquitectura y Urbanismo”, como parte y en correlato integral con un proyecto nacional productivo de país (Primer Plan Quinquenal), o también cuando el 22 de noviembre del 1949 por medio del Decreto del Poder Ejecutivo Nacional N° 29.337, Juan Domingo Perón, instalaba la gratuidad de la enseñanza universitaria pública con el objetivo de posibilitar el acceso a la educación universitaria al conjunto de la sociedad.
 

  1. Es obvio que el paradigma neoliberal tiene una importante responsabilidad sobre lo que hoy nos ocurre. Sin embargo, debe consignarse que éste se puso en marcha en la Argentina a partir de la dictadura militar, y que de los 34 años transcurridos desde aquel momento, 26 tienen que ver con el presente orden institucional, siendo entonces a la fecha una deuda de la Universidad con la sociedad no revertir esta estanqueidad y compartimentación.

  2. Salvo experiencias aisladas y puntuales, la UBA no ha tenido en estos años una política de extensión e integración significativa con el “afuera” ni una estructuración de los planes de estudios que considere una efectiva práctica e inserción profesional. En su “adentro” ha cristalizado un Estatuto Universitario anacrónico con el solo objetivo de perpetuar en el poder a unos pocos… A los de siempre… Regulando los llamados a concurso, ejemplo elocuente nuestra Facultad: 5 carreras, con 35.000 estudiantes y con 4.000 docentes, y solo 160 profesores participando de un padrón que designa la mitad de los cargos electivos en la Consejo Directivo de la FADU.

  3. Esta falta de avance en los mecanismos de democracia interna se manifiestan en la contradicción y el conflicto al que hoy asistimos, donde después de seis meses de haber votado estudiantes, graduados y profesores, no se ha podido resolver aún quién será decano, vicedecano y secretarios, quedando la Facultad desde el 15 de marzo con los mandatos vencidos y asumiendo interinamente hasta tanto… Esteban Urdampilleta, profesor consejero directivo más antiguo y secretario académico en el último período de la dictadura. Si agregamos también que no se observa ni voluntad, ni gestos de grandeza para ubicar el interés colectivo por encima de los intereses individuales y/o sectoriales, la situación se puede considerar por lo menos preocupante!!!

  4. Lo hemos reiterado en varias oportunidades: el Estatuto Universitario debe ser reformulado a la brevedad y en particular el voto a Decano debe ser en forma directa, naturalmente con los niveles de proporcionalidad que se acuerden por claustro.

  5. Es clave incluir en esta discusión cuáles son las características de un orden institucional que ha convivido, convalidado, y ha resultado cómplice del proceso de deterioro que viene viviendo nuestra Universidad. Por ende, no es cierto que la crisis  en la UBA y la FADU sean sola y exclusivamente económicas sino que también tiene un fuerte componente político institucional.

  6. Es bueno destacar este punto ya que los que intentan colocar el problema sólo en la cuestión económica, son los que por otro lado pretenden reponerle legitimidad a las prácticas tradicionales del actual esquema político. Prácticas que, como todos sabemos, son funcionales a las estrategias que dicen denunciar.

  7. II. Nuestro Bicentenario, encuentra un país en crecimiento y recomposición de lo que fue un período marcado por la profundización del neoliberalismo que vendría por la vía de la mercantilización de la educación y la salud pública, la liquidación de la banca estatal, restricciones al sistema de representaciones en el Estado. Se trataba, en síntesis, de un refuerzo del control sobre la política interna y la economía a través del gerenciamiento de las riquezas del país, incluyendo el territorio, por medio de tecnócratas representantes de los intereses de los grupos económicos y los organismos de crédito, con un único objetivo, logrado en diciembre del 2001, el vaciamiento del país. Este esquema en materia económica,  se puso en marcha en 1976 transformando a la economía argentina en una economía de acumulación financiera y de transferencia permanente de recursos hacia el exterior, por diferentes mecanismos donde el endeudamiento fue uno, y no el único, de los mecanismos de salida de recursos.

  8. Para situarnos en el análisis de la actualidad, es importante destacar las dos razones fundamentales que definen el colapso de aquel régimen. En primer término los cambios en el sistema financiero internacional determinaron que haya menos fondos para países como el nuestro. En segundo lugar, el grado de endeudamiento del Estado y de la economía argentina era tan alto para el año 2001 que le impide seguir siendo sujeto de crédito.  En consecuencia, los dos pilares en torno de los cuales funcionaba este régimen habiendo desaparecido, produjeron  la razón por la cual colapso.

  9. Es fácil entender entonces, el porqué de la “embestida Conservadora” de hoy, más precisamente en los dos últimos años, y la configuración rápida y grotesca de la “unión democrática-1945” siendo que, con el inicio de las políticas nacionales implementadas desde el 2003, el país ha desarrollado su economía y obtiene un crecimiento significativo en todos los aspectos productivos, generando recursos y reservas en el marco de una clara y estratégica inserción regional.

  10.  A partir de los avances logrados en el desarrollo de las políticas sociales, económicas, culturales y de derechos humanos, el actual gobierno nacional de la compañera Cristina está realizando, sin lugar a dudas, un aporte importantísimo en el camino de la construcción de una Patria socialmente justa, políticamente libre y económicamente soberna.

  11. III. La Facultad en el año del Bicentenario, nos debe hacer reflexionar de cara a materializar una práctica efectiva y conducente de las resoluciones de los problemas de la FADU y un ineludible compromiso de inserción y correlato con las actuales necesidades de nuestro país.

 

En los tiempos que corren, y luego de años de permanecer como espectadores de la vida política protagonizada por quienes no éramos “nosotros”, por la voluntad política del gobierno que nos representa se vuelve a debatir el modelo de país que pretendemos.
En el año del Bicentenario de la Revolución de Mayo queremos rendir nuestro homenaje y recuerdo a todos los compañeros estudiantes y docentes, detenidos y desaparecidos de nuestra facultad en la última dictadura militar, siendo el compromiso de ellos como el nuestro, la construcción de una Universidad nacional y popular, pública, gratuita y al servicio del Pueblo.

 

¨Y he ahí mi lucha para tratar de permanecer auténtica, mostrándome tal como soy, con defectos y virtudes, sin avergonzarme de nada, porque nada está oculto, todo se percibe claramente¨


Mirta Noemí Dithurbide, desaparecida el 22-11-1976, tenía 19 años

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DOCUMENTO 5.
FADU - Bicentenario. Marzo 2010