NUESTROS DOCUMENTOS

DOCUMENTO 48.

Pandemia, la continuidad. 30 de Abril 2020
 

COVID 19 | LA PANDEMIA

 

Dándole continuidad a los documentos referidos a la Pandemia, planteado el marco general de análisis en el documento 47, hoy vamos a establecer nuestro punto de vista acerca del impacto de la situación sobre el territorio Metropolitano y sobre la FADU. En lo particular hablamos sobre Arquitectura y Urbanismo.

 

LA CIUDAD | Territorio Pandémico

 

Si observamos el desarrollo que ha tenido la Pandemia, tanto en el mundo como en la Argentina, es evidente que las ciudades son el escenario donde se produce la mayor circulación del virus. También se sabe que el principal vehículo de contagio es el transporte público en todas sus modalidades y además, del análisis del desarrollo de las curvas de contagio en los núcleos urbanos surge la certeza que dice que, combinadas la densidad poblacional y la carencia de infraestructura sanitaria adecuada, dan como resultado las mayores tragedias respecto del impacto del virus sobre las poblaciones.

 

No conocíamos las Pandemias, pero podemos intentar presuponer su impacto sobre los conglomerados urbanos; tenemos algunos ejemplos epidémicos conocidos, sucedieron en Buenos Aires y tuvieron consecuencias sobre el territorio urbano. Muy sintéticamente, enunciamos:

 

  • Epidemia de fiebre amarilla (1871), la clase alta es la afectada y la respuesta es el abandono de la Ciudad hacia las afueras en la búsqueda del aire puro como principio de sanación. Se produce una reconfiguración del área urbana, cambia la localización del centro y el destino de los barrios, del cuadrante Sur (antes rico y ahora pobre) al Norte (nuevo espacio de riqueza).

 

  • Epidemia (¿Pandemia?) de gripe española (1918), llega con los barcos y es masiva en su afectación sobre la clase obrera y produce que, ante la ausencia de salud pública organizada, haya masivas muertes, aumentando la pobreza y consolidando el carácter marginal de los barrios populares.

 

Entonces ¿Qué va a pasar ahora en las Ciudades? Está claro que, las Ciudades en general y la CABA/AMBA en particular, para ser sustentables y biosaludables, no podrán seguir siendo tal cual las conocemos. Es el momento de hacer todas las preguntas y el desafío, como dijimos, pasa por empezar a trazar las respuestas. Algunas cosas sabemos que habrá que hacer o discutir en el ámbito de la FADU:

 

 

  • Revisar que en las realidades habitacionales de emergencia, como las vigentes en la región y en la Argentina, el “quedate en casa” termina siendo un perjuicio. Habrá que redefinir el programa de la vivienda adecuada y establecer nuevas relaciones espaciales. No podemos seguir haciendo viviendas pobres!!

  • Redefinir el concepto de Aislamiento Comunitario, “quedate en el Barrio”. El barrio tampoco es igual para todxs si carece de buena inserción en la ciudad, de servicios básicos y equipamientos. Habrá que legislar con mayor profundidad sobre el derecho a la Ciudad, al espacio público y al ambiente de calidad como parte del concepto de hábitat.

  • Debatir profundamente las condiciones para el desarrollo del negocio inmobiliario. Es necesario analizar la legalidad de tener en las ciudades un alto porcentaje de viviendas vacías (producto de la especulación), habrá que revisar las condiciones mínimas de habitabilidad de una vivienda y desarticular falsedades como los 18 m2 por unidad, que resultan pateticos a la hora de practicar el teletrabajo y los balcones no son obligatorios.

  • Discutir si es aceptable o no, para el cuidado de la salud pública, la estrategia de densificación indefinida del tejido como única estrategia de solución para el incremento permanente de demanda para vivir en las grandes ciudades.

  • Revisar las lógicas de ocupación del territorio y definir el Ambiente público saludable.

  • Reflexionar acerca de qué haremos con los Stocks naturales presentes en los núcleos urbanos.

  • Reconsiderar los conceptos definidos para el Espacio Público, las plazas, las calles y los parques.

  • Analizar los Sistemas de transporte público.

  • Rever los programas de las Infraestructuras nodales en buses, trenes, subtes y aeropuertos.

  • Investigar los conceptos programáticos y espaciales en infraestructura hospitalaria.

  • Verificar en general los conceptos de espacios laborales, comerciales, educativos, recreativos

  • Estudiar, especialmente, la configuración de los Espacios Punitivos, cárceles.

  • Revisar el Nuevo Código Urbanístico de la CABA

  • Analizar la posibilidad de formular un Plan de Desarrollo y Sostenibilidad Urbana para toda el área Metropolitana articulando con los gobiernos municipales, indispensables para el éxito de los planteos de políticas urbano académicas.

 

Si sumamos que el desarrollo concreto de algunas de estas operaciones sobre el territorio pueden ser parte fundamental del motor de reactivación de la economía, se impone una pregunta: ¿Puede estar la FADU ausente de este debate?

 

 

LA UNIVERSIDAD | FADU, Pandemia, La vida es sueño

 

Si antes de su aparición a algún desprevenido no le había sido revelado, el escenario de Pandemia y su administración está dejando más que claro el papel fundamental que cumple la Universidad Pública en la generación de cuadros políticos y técnicos capaces de hacerse cargo de la conducción política del Estado y desarrollar la fase ejecutiva de aquélla.

 

Nuestro presidente, Alberto Fernández, es un ejemplo cabal de la mejor formación universitaria: no es un especialista, es un actor que, encaramado sobre la mirada crítica de la realidad, entiende el ejercicio de la política como instrumento para operar sobre la misma; con el Peronismo (cosmovisión) como soporte de su acción, conduce hacia un horizonte preciso (el bien común y la emancipación) y opera, específicamente, apoyado por el criterio técnico de sus asesores. La precisión técnica con conducción política nos acerca a lo correcto y obliga a los detractores a llamarse a silencio.

 

Qué está pasando con los cuadros técnicos?? La comunidad científica ha recompuesto su valor, es reconocida y es convocada a analizar y proponer. En los foros públicos participan y son consultados como palabra autorizada en su especialidad, Médicxs, Infectólogxs, Biólogxs, Sociologxs, Politólogxs, Psicólogxs, Economistxs y demases.

 

Qué pasa con nosotrxs, lxs arquitectxs?? Da la sensación de que nunca es necesario consultar a un/a Arquitectx, aún cuando los temas son claramente de su incumbencia, parece que nunca hace falta ni su presencia ni su palabra autorizada en el foro público.

 

Esto se traslada a todos los niveles, lxs arquitectxs, salvo honrosas excepciones, no están sentadxs a la mesa de las grandes discusiones, de donde después saldrán las decisiones.

 

Es una ineludible responsabilidad preguntarnos por qué pasa esto y la respuesta, evidentemente, está al alcance de la mano si nos proponemos mirar y analizar en profundidad lo que pasa en nuestra FADU.

 

Lo primero que podemos decir es que la FADU es muda, no habla, no tiene voz pública, no opina de los temas de actualidad que le competen y, lo más relevante, no reclama para sí el derecho de ser la voz científica autorizada en las materias específicas de su currícula.

 

Entonces, qué pasa?? Nos preguntamos, porqué no habla?? Por qué no se pone al frente y conduce la palabra pública autorizada en las temáticas que le incumben??

 

Lo decimos permanentemente, no lo hace porque la dirección política académica de la FADU, desde la recuperación democrática hasta hoy, no lo considera necesario. Y no lo considera necesario por varias razones interconectadas, veamos:

 

  • La primera, es política: no opinar orgánicamente en defensa del interés público es opinar, es opinar que no les interesa cumplir ese rol y, por tanto, sí les interesa decir que son liberales, que creen en el pensamiento libre el cual, en el libre albedrío de los intereses en pugna, dará muchas verdades. Esta posición es tan naif intelectualmente como funcional a los intereses políticos a los que no les importa el interés público. MUCHO MENOS EL ESTADO.

 

  • La segunda, funcional a la primera, es que los acuerdos políticos para llegar al 4° piso y garantizar la gobernabilidad, se hacen en función de intereses personales y no de intereses políticos. Esto resta volumen monolítico a lo político y proporciona una rara especie de dirigentes que, en la FADU, vota contrariando lo que defiende públicamente en el “afuera”. EL INDIVIDUALISMO SERÁ EGOISTA O NO SERÁ….

 

  • La tercera, funcional a la segunda y soporte ejecutivo de la primera, son las características del claustro de profesores; rescatando honrosas excepciones, aparece dominante el espíritu tecnocrático resolutivo, cultor de la meritocracia elitista y el pensamiento libre desagregado. De allí salen los cuadros que conducen las estratégicas Secretarías del gobierno FADU y los votos para los consejeros que definen la mayoría en el Consejo Directivo. Mandan los intereses individuales y la contrapartida es otorgar una expectante posición para el delivery de cargos docentes renovables, de concursos postergados, de convenios, de cargos para investigación, de dictado de posgrados, etc.

 

  • La cuarta, la incapacidad de modificar esta situación producto de la fragmentación de los actores del campo popular. No es novedad, es la realidad y no es necesario salir a facturar cuestiones vencidas.

 

Dicho ésto y puesto en el contexto de la Pandemia COVID 19, la dimensión del silencio de la FADU adquiere ribetes extraordinarios. Si ayer resultaba lamentable, hoy resulta patético e inadmisible el papel que estamos haciendo como integrantes de la Universidad Pública.

 

Mientras otras ciudades del planeta, padeciendo el ataque de la pandemia, están proyectando soluciones que apuntan a eliminar barreras ambientales, reducir densidades y fortalecer centros barriales, la FADU asiste técnicamente el extractivismo urbano promovido por el gobierno PRO y el Jefe de Gobierno H. R. Larreta para el Concurso Nacional de Ideas Buenos Aires y el Río, edificando el 35% del predio Costa Salguero, promoviendo la enajenación permanente de la tierra pública y cercenando la posibilidad de un paseo ribereño para todxs.

 

Hoy no huelga preguntarnos qué estaría pasando en nuestra CABA, en pleno desarrollo de la pandemia, si hubiera avanzado el disparatado proyecto PRO para el “Complejo Hospitalario Sur”, la relocalización de cinco hospitales de diferentes especialidades y el Instituto de Rehabilitación Psicofísica (IREP) al Muñiz, con el único objetivo de comercializar sus predios. La resistencia de lxs trabajadorxs de la Salud de la CABA pudo evitar el desguace. La FADU no emitió opinión alguna al respecto, como tampoco lo hizo con el CENARD y demás ejemplos, ni con el predio del Tiro Federal, donde también acompañó la iniciativa a través de un convenio, para organizar el Concurso Nacional de Ideas Urbanas “Parque de la Innovación”.

 

En un contexto de retorno y reivindicación del valor de lo público en todo el planeta, la FADU se empecina en apadrinar la privatización y el negociado PRO.

 

En lo particular, desagraciadamente tan mínimo, hemos visto el desconcierto de las autoridades del Decanato FADU haciendo apariciones descoordinadas y confusas respecto de la continuidad del ciclo lectivo, que solo dejaron ver con claridad el momento de división y dispersión política operativa que hoy regula el funcionamiento del 4° piso. No es novedad, hoy es más dramático.

 

Mención especial para el anuncio de un nuevo ciclo lectivo con una tempranísima precisión de improbable cumplimiento. Decisión individual, aislada del contexto coordinado de medidas que está llevando adelante el Gobierno Nacional y sus Ministros, apresurada y criticada por todos los pares nacionales, es muestra fiel de lo que decimos, somos una isla, estamos fuera del circuito de consulta del Estado.

 

FADU | Están pasando demasiadas cosas raras para que todo pueda seguir tan normal

 

Es un momento, el de hoy, sensible y favorable para promover la discusión y trabajar para que la FADU asuma con responsabilidad su rol en el marco de la Universidad Pública y gratuita: tenemos que ser usina de ideas para la generación de recursos políticos.

 

Es necesario que la FADU hable, YA, inmediatamente tiene que DECIR algo que determine los parámetros de sentido común para la defensa del interés público en los temas del HÁBITAT, de Ordenamiento territorial, Urbanismo y Arquitectura.

 

Proponemos al Decanato una serie de acciones para apuntar al objetivo de DECIR en la Pandemia:

 

 

  • Conformar un Observatorio FADU / Pandemia, para lo cual debe convocar al claustro de profesores y al de graduados, a través de sus organismos de agremiación, el CPAU y el CAPBA, ADUBA, etc.

 

  • Asociar a otras facultades de Arquitectura de la Región Metropolitana para la conformación de un Foro de Opinión y Propuesta.

 

  • Proponer la creación de las Junta de Carreras, como acción anticipatoria, a fin de organizar una verdadera discusión del Plan de Estudio, montada en los contenidos y no solo en el formato administrativo de la cursada.

 

  • Convocar a la conformación del Foro Urbanístico del Área Metropolitana de Buenos Aires con el objetivo de discutir las bases programáticas de un plan integral de Desarrollo y Sostenibilidad del territorio urbano. Invitar a la CABA y los municipios de todo el Gran Buenos Aires

 

  • Requerir a la Comunidad Universitaria FADU a ser parte y promover la participación de acciones solidarias para afrontar situación de los sectores postergados de nuestro Pueblo. En este sentido debemos instrumentar rápidamente las Prácticas Sociales Educativas, promover pasantías en Nación, CABA y los municipios del Conurbano e incorporar un porcentaje mínimo de ejercicios académicos vinculados con la realidad del territorio y sus necesidades.

 

 

Nuestro frente de trabajo, nuestro territorio, es la Universidad. Convocamos a TODOS los sectores a trabajar para la conformación de una conducción de la FADU nueva y moderna, comprometida con los intereses del Desarrollo Nacional.

 

Un nuevo escenario de oportunidad se avecina para la región y para nuestro País, la era de la postpandemia. Debemos recoger el desafío y afrontarlo, seguiremos siendo un territorio en disputa y tenemos claro de qué lado estamos. Depende de la conducción política y su correlato en cada uno de los frentes de trabajo, lo sabemos y es un deber trabajar para desarrollarlos coordinadamente.

 

Pertenecer al 4.4 % de la población argentina que accede a la Universidad PUBLICA Y GRATUITA es un privilegio y, como siempre decimos, una responsabilidad indelegable de participación, de transformación en la masa crítica que acompañe al Pueblo a su destino de grandeza.

 

 

 

Viva Perón

Viva Néstor

Cristina Conducción

Alberto Presidente

 

LA PATRIA ES EL OTRO

Solo el Pueblo salvará al Pueblo