NUESTROS DOCUMENTOS

I
Profesionales graduados de la Universidad de Buenos Aires vinculados históricamente al campo nacional y popular y a la militancia universitaria hemos decidido constituir un espacio político común, con el objeto de conformar la agrupación Militancia Universitaria Peronista / M.U.P.

Nos encontramos hoy ante la histórica posibilidad de formular un nuevo proyecto nacional y regional, capaz de recuperar las mejores tradiciones de los movimientos populares, en el marco de un contexto histórico-social y político pleno de potencialidades.

La Universidad como productora de conocimiento debe reformular su rol en la búsqueda de nuevas categorías que den cuenta de la vitalidad social y la oportunidad sin parangón que el escenario político supone si se trata de recuperar y extender la justicia social, la soberanía política y la independencia económica.

Desde la función pública o el ejercicio privado de nuestras profesiones, desde la enseñanza y el compromiso social, desde la investigación y la gestión. Queremos  reforzar nuestro compromiso cotidiano con una política de fuerte inspiración comunitaria y que tenga como horizonte común el desarrollo social que es la herencia común de las luchas del pueblo.

Este espacio profesional, académico y político, supone el esfuerzo conjunto de trabajar para la consolidación de una profunda reforma estatal y en esa dirección una mejor Universidad, autónoma, democrática, nacional y popular.

 

II
La recuperación sostenida de la economía junto a los logros en materia de recuperación del poder decisional del Estado y la reconstitución del tejido social, dañados por los años neoliberales son, junto a la voluntad manifiesta y concreta de avanzar en una distribución equitativa de la riqueza a la vez que fomentar la igualdad de oportunidades, hechos indiscutibles de la tarea que ha desarrollado la administración del compañero Néstor Kirchner como expresión y síntesis de un nuevo proyecto nacional.

Sin desconocer las condicionantes mundiales, el fortalecimiento de un nuevo bloque regional apunta a generar mejores condiciones relativas de independencia y soberanía, estableciendo acuerdos que profundizan la unidad latinoamericana y a partir de ella un diferente posicionamiento frente a los poderes mundiales.

La profundización del juicio y castigo a los responsables de la violaciones de los derechos humanos durante la última dictadura supone también la recuperación de la memoria histórica  y el fin de la impunidad, condición sine qua non para la construcción de una sociedad democrática.

Los logros alcanzados no nos impiden pensar en las tareas pendientes que suponen la organización de los fragmentos sociales y la construcción de un nuevo tramado social que se exprese en una poderosa organización política que enfrente las lacras del conservadurismo enquistadas en nuestro país. Una organización que estructure las rebeldías y profundice la búsqueda de la equidad y la justicia.

 

III
La Universidad de Buenos Aires frente a este panorama se encuentra aun en plena regularización. Siempre pensada desde su insularidad autocomplaciente, ha sufrido recién durante todo el año pasado los ecos de una crisis de representatividad que afectó a toda la sociedad en el 2001.

Formas de gobierno que significaban progreso hace un siglo pero que hoy resultan insostenibles, el refugio en su propia estructura durante los años del desguase, la imposibilidad de construir alternativas a una forma de hacer política que acarreó los vicios de veinte años de unicato, encontraron finalmente una salida institucional, necesaria pero no suficiente, en la elección de nuevas autoridades.

Las causas de la crisis aun están allí intactas y los diversos actores no dan muestra, por quietud o intolerancia respectivamente, de querer abordar seriamente su solución.

La presencia del peronismo y otras representaciones populares, releídas a la luz de sus principios originarios y no de las lógicas particulares de cada feudo facultativo, debe transformarse en una herramienta decisiva a la hora de reencausar las políticas generales, sanear la administración, democratizar las estructuras y permitir el desarrollo de proyectos alternativos al autismo reinante.

 

IV
Desde el MUP convocamos a todos los compañeros a sumarse a esta experiencia. La magnitud de las tareas lo impone. La presencia, construcción y ejercicio permanente de un pensamiento nacional, popular y democrático debe manifestarse en el ejercicio del poder público, la actividad privada y la Universidad.

El pasado, el presente y el futuro nos reclaman un compromiso político e intelectual frente al cual no podemos permanecer indiferentes.

 

“Solo el pueblo salvará al pueblo”

       Cristina Presidenta!!

DOCUMENTO 1.
MUP - UBA. Octubre 2006