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De la revolución de la alegría a la quimera del segundo semestre.

 

Ya transcurrieron 5 meses desde que Cambiemos asumió el gobierno. Enumerando las medidas tomadas podemos comenzar con la apertura cambiaria (devaluación), quita de retenciones al campo, quita de retenciones a la minería, aumentos en las tarifas de servicios, delación de la discusión paritaria, persecución absurda de tres perejiles como si fueran el Chapu Guzmán, abandono de Tecnópolis, desarticulación de los canales Paka Paka y Encuentro, reducción en el personal del estado (despidos), persecución política a los opositores (prisión de Milagro Sala), falta de financiamiento a programas sociales, derogación de facto de la Ley de Medios y todo en nombre de los tres ejes de campaña: lucha contra el narcotráfico, pobreza cero y desaparición de la grieta.

Nada más alejado de las promesas y nada más parecido a lo que desde el Frente para la Victoria se dijo que iba a suceder y ellos denominaron campaña del miedo.
Hoy la bajada de línea de Durán Barba es dilatar todo para el "Segundo Semestre", ahora bien, si tanto se descansa en la recuperación económica a partir de mediados de año, ¿cuál es el problema de impedir los despidos mediante una ley durante un lapso tan corto? Uno solo, y no precisamente relativo al efecto en las empresas sino a la ejemplaridad de que ni el Gobierno ni el Congreso deben meterse con "la mano invisible del mercado".

Lo que queremos dejar en claro es que lo que estamos padeciendo no es la antesala del paraíso como ellos nos pretenden hacer creer, estas son las políticas que llevan adelante con su plan de gobierno y son coherentes con sus metas, lo que queremos reafirmar es que a diferencia de lo que muchos dicen, porque resulta políticamente correcto: “que al gobierno le vaya bien porque eso quiere decir que a todos no va a ir bien”,  es mentira; que al gobierno le vaya bien significa que a los sectores del trabajo, a los desposeídos, a quienes creen que podemos constituir una patria justa, libre y soberana, nos va a ir mal, muy mal. Porque ya lo han demostrado a lo largo de la historia, la diferencia es que esta vez no necesitaron recurrir a los cuarteles, hoy la fuerza impositiva de las armas, se reemplazo con el Poder Judicial y los Medios de Comunicación dominantes, a través de los cuales consiguieron los votos que los depositaron en el gobierno.

De toda esta política no escapa la Educación en todo su recorrido porque hay un derecho adquirido que ellos no comparten en su concepción, para nosotros la Educación es un derecho y por lo tanto Pública, Gratuita y Masiva, para ellos la educación es una unidad de negocios, es otra mercadería que se rige por la oferta y la demanda. Por lo tanto los conflictos que surgen de su discusión, no son gremiales, son fundamentalmente políticos.

 

El conflicto en la Universidad y en particular la FADU.
 

Dicho lo anterior entendemos que el manejo de este conflicto debe ser eminentemente político, creemos que debemos articular las Cátedras (titulares, docentes y alumnos) para que en el seno de las mismas se desarrolle el debate necesario para organizar el plan de lucha. Plan de lucha que debe tener un consenso político en cuanto a la caracterización del conflicto y que debe desarrollarse apropiándonos de la Facultad que es nuestro lugar natural de desarrollo. No creemos que abandonando nuestro lugar natural aportemos demasiado a la concientización de la comunidad universitaria, sólo en las aulas y talleres y con nuestros alumnos vamos a poder lograr una masa crítica importante que nos permita enfrentar los embates de la propuesta neo liberal del gobierno. Abandonar la Facultad tomando las calles puede ser efectivo para la difusión mediática pero creemos que lo que efectivamente enriquece nuestra pelea es el estado permanente de alerta y movilización y eso sólo se logra cuanto mayor tiempo nos demos para profundizar estos debates; de otra manera, cediendo las aulassólo le hacemos el juego a quienes quieren vaciar de contenido la Universidad Pública.


Por ello apoyamos a las entidades gremiales (ADUBA y APUBA que plantean la lucha desde esa visión y está bien que así sea) como una parte del debate, como así también la discusión en el seno de las organizaciones estudiantiles. Por lo tanto nuestra consigna es: acuerdo de las Cátedras para declararse en estado de alerta y movilización con concurrencia a las aulas para debatir la política que se considere necesaria para lograr los objetivos de UNIVERSIDAD PÚBLICA, GRATUITA Y MASIVA.

 

DOCUMENTO 31.
Cinco meses de CambiemosMayo 2016